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Versión de la actuaria involucrada en sesión de spa: “No cabe pedir disculpas”

  • Foto del escritor: Manuel Lopez
    Manuel Lopez
  • hace 26 minutos
  • 2 Min. de lectura

Una de las funcionarias judiciales que fue sorprendida en pleno tratamiento de belleza en la Oficina de Atención Permanente de Víctimas de Violencia de San Lorenzo dijo que no tienen porqué pedir dispensas tras el episodio que protagonizaron con una mujer que quiso presentar una denuncia y fue filmado.

Silvia María Sugasti Delgado y Gessica Rosalía Caballero Cuquejo, la actuaria judicial y funcionaria administrativa respectivamente, hablaron tras la polémica que se dio con una mujer que fue a presentar una denuncia en carácter de víctima ante la Oficina de Atención Permanente de Víctimas de Violencia de San Lorenzo, donde fueron filmadas en pleno tratamiento de belleza.


En el programa Al Estilo Pelusa transmitido por Latele, ambas afirmaron el último miercoles que no hicieron nada malo y que luego sí se ayudó a la denunciante al tomarle la denuncia.


“Se le ayudó y se le tomó la denuncia”, afirmó la actuaria judicial Sugasti Delgado.


Seguidamente, acotó que en ningún momento se burlaron de la víctima y que no tienen por qué pedir disculpas.


“Yo no me voy a burlar de una víctima. No es un delito, no es un crimen reírse. Nadie ser burló y eso quiero aclarar, yo no tengo nada contra esa chica. No cabe pedir disculpas”, sostuvo convencida.

Sostuvo que ninguna de las dos cometió nada malo y que hicieron bien su trabajo.


“Nosotros no cometimos nada malo, nosotros hicimos bien nuestro trabajo. Ahí no existió ningún spa. No tenemos porqué pedir disculpas”, enfatizó.


Por otro lado explicó que el actuario o actuaria no tiene que estar precisamente atendiendo en ventanilla.


“Se le ayudó y se le tomó la denuncia. La actuaría no es la que tiene que estar en ventanilla, el actuario no es para ventanilla. Ella (mujer que fue a denunciar) estaba gritando y amedrentando y me amenazó”, manifestó.




Por su parte, la otra funcionaria dejó en claro que no se estaban riendo de la víctima, sino de la situación en la que ambas se encontraban.


“Yo no me reí, ni nos reímos de la víctima en ningún momento, sino de la situación en la que se encontraba mi jefa porque tenía puesto el agua de manzanilla por el ojo y yo fui a sacarle y limpiarle”, describió.


Posteriormente, alegó que se le tomó la denuncia “por más que no correspondía para violencia ni contra la mujer”.


Sugasti Delgado tenía el cargo de actuaria judicial y percibía cerca de G. 10 millones mensuales: Un salario de G. 8.500.000 más una bonificación de G. 1.500.000.


Mientras que Caballero Cuquejo tenía el cargo de técnico administrativo, con un salario mínimo.


Tras un correo institucional del ministro de la Corte Eugenio Jiménez Rolón, el Consejo de Superintendencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvió separar de sus cargos e instruir sumario a las funcionarias.


Ambas fueron grabadas en video por una víctima que buscaba realizar una denuncia, pero no fue atendida porque las dos funcionarias realizaban trabajos de belleza en pleno horario laboral.

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