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Menor oferta y altos costos presionan precios de la carne

  • Foto del escritor: Manuel Lopez
    Manuel Lopez
  • 28 abr
  • 2 Min. de lectura

Asado. De cara a las fiestas de mayo, los paraguayos esperan celebrar con una jugosa costilla.

pocos días de los festejos por el Día del Trabajador, el Día de la Independencia del Paraguay y el Día de la Madre, el tradicional consumo de asado enfrenta un escenario adverso marcado por precios elevados en el mercado local, en un contexto de menor oferta ganadera y reducción de importaciones.


Un relevamiento en centros comerciales evidencia precios significativamente altos en los principales cortes de carne bovina, lo que limita el acceso de los consumidores en una de las épocas de mayor demanda estacional.


Esta situación se da en paralelo a una caída en las importaciones de costilla, que en abril registrarían unas 1.000 toneladas menos en comparación con el mismo mes de 2025, aunque desde el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) aseguran que el abastecimiento estará garantizado durante las celebraciones.

El presidente del Senacsa, José Carlos Martin, explicó que uno de los principales factores detrás de la suba de precios es la menor faena. Según detalló, en el primer cuatrimestre del año se registró una reducción de aproximadamente 200.000 cabezas procesadas, lo que restringe la oferta de carne en el mercado interno y presiona al alza los valores.


En este contexto, el mercado recurre nuevamente a la importación de carne, principalmente desde Brasil, para cubrir la demanda. Sin embargo, el volumen también se vio afectado. De acuerdo con datos oficiales, hasta la fecha se importaron 3.107.261 kilos de carne bovina por un valor de USD 13,2 millones.


“El volumen disminuyó bastante respecto al año pasado. En abril de 2025 se alcanzaron cerca de 4.000 toneladas, mientras que este año estimamos cerrar en torno a 3.000 toneladas. Además, el ganado en Brasil subió mucho de precio y hoy resulta incluso más caro que en Paraguay, aunque el tipo de cambio ayuda”, señaló Martin.


En góndola. En las góndolas, los precios reflejan con claridad la presión de costos. Cortes populares como la costilla de novillo rondan los G. 28.950 por kilo, mientras que opciones más demandadas para parrilla como el vacío alcanzan los G. 56.950 y el lomito se ubica cerca de los G. 97.450 por kilo. En segmentos premium, algunos cortes superan incluso los G. 100.000.


Este escenario impacta directamente en el consumo durante fechas claves, como el Día del Trabajador, cuando empresas y familias suelen organizar asados y reuniones sociales, elevando la demanda de proteína roja. En definitiva, el mercado de la carne enfrenta una combinación de menor oferta local, encarecimiento regional del ganado y caída en las importaciones, factores que confluyen en una suba de precios justo en momentos de mayor consumo.

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