Director admite que es denigrante el control a la mujer en las cárceles y se excusa con falta de equipos
- Manuel Lopez
- hace 24 minutos
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Rubén Peña, el director de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia, reconoció que los protocolos de control para el ingreso de mujeres a las cárceles pueden ser denigrantes por la falta de medios tecnológicos. Esto, tras incautar zapatillas con dispositivos luminosos a una visitante en el penal de Tacumbú, por el temor de que fueran explosivos.

El director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña, en contacto con radio Monumental 1080 AM, se refirió este jueves a las zapatillas con dispositivos luminosos que fueron incautadas en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú en la víspera por la sospecha de sean explosivos.
Al respecto, sostuvo que se trataba de un día de visitas y que en ese marco se detectó que dichas zapatillas tenían un grosor inusual. Eso les llamó la atención y procedieron a una revisión más minuciosa para descartar cualquier peligro.
“Es un hecho muy inusual, realmente, inédito. No tuvimos antes una situación similar, nosotros siempre estamos muy alertas”, prosiguió.
Sobre ese punto le consultaron cuál es el protocolo para el ingreso a mujeres y hasta qué nivel llegan las verificaciones y Rubén Peña detalló que las visitantes deben ingresar con polleras.
“Yo encontré este protocolo ya vigente. Tiene muchos años. Entiendo que, por un lado, tiene que ver con el pudor y evitar que las mujeres ingresen con calzas o tener descubierto la parte superior del cuerpo”, acotó.
Alegó que recurren a esta forma de control porque no “tienen los medios tecnológicos” y que por ese motivo “tienen estos componentes hasta ‘denigrantes’ para las mujeres”.
“Se han hecho descubrimientos de que ingresan drogas y descubrimos hace poco también una bolsa conteniendo monedas, que cayó de la parte íntima de una mujer, justamente”, ejemplificó.
El director de Establecimiento Penitenciarios además puntualizó que a una mujer con pollera se le verifica si dentro de sus partes íntimas oculta algo.
“Hay lugares privados. Se ponen en cuclillas y si no hay ninguna novedad, entonces se procede al siguiente paso. Previo a eso se le palpa el cuerpo para a ver si no tiene algún elemento extraño”, enfatizó.
Acotó que la revisión más invasiva se realiza “cuando hay una duda”. Incluso, cuando se está con la menstruación.
“La mujer que está en sus fechas se tiene que sacar su toallita y si no tiene otra, ahí mismo hay un puesto para comprar. Tiene que sentarse en cuclillas para ver si no lleva algo dentro. Eso es así, por protocolo”, expresó.
¿Cómo revisan a varones?
Por su parte, los hombres tienen otro procedimiento, ya que ellos solo son palpados. “No se le no se le hace una revisión física a menos que haya una sospecha. Entonces, sí se les lleva a un lugar privado también y ahí se le pide que saque su ropa”, explicó el alto funcionario.
Ante esta situación, el director reconoció que todo ese protocolo invasivo se subsanaría si tuvieran algún equipamiento para verificar.
“Desde el Ministerio de Justicia hemos enviado una propuesta, a través del Consejo de Defensa, de la adquisición de escáneres, así como se utiliza en los aeropuertos donde la persona se ubica de pie en un arco sin que sea un proceso invasivo y denigrante”, se explayó.
También, hay muchos profesionales, abogados o personal de blanco, asistentes sociales que deben pasar todos por el mismo proceso, aseguró.
“Todo lo que ingresan a la penitenciaría deben seguir ese protocolo. Entonces, para nosotros es mucho más eficiente contar con una tecnología que está disponible y evitar todo este tipo de situaciones”, admitió el funcionario del Estado.
¿Cuánto puede costar un escáner?
Rubén Peña detalló que recurrieron a una empresa, que en el Brasil equipó a más de 50 penitenciarías, y el costo de un sistema de monitoreo que ofrecen es de aproximadamente USD. 1.500.000, como servicio tercerizado.
“Nosotros insistimos mucho en eso porque la experiencia anterior nos indica que se han comprado escáneres y al poco tiempo están inoperativos, porque son los propios funcionarios, encargados de utilizar esto, lo que hacen que dejen de estar operativos”, contó.
En otro momento, especificó que en Tacumbú hay dos días de visitas en la semana que son los miércoles, donde hay poca gente, y los días domingos, donde ya la cantidad de visitantes es más elevada.
“Un día de domingo fácilmente tenemos unos 1.200 a 1.500 personas visitantes. Le puedo decir que la mayoría de las personas que visitan a los presos son mujeres”, finalizó.
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